mi mente yacía en la sonrisa de un canto nebuloso
y mas allá, las planicies blancas
sin saber las grises constelaciones
prados de rigurosas campanas
erigidas como un grito
junto a mi osamenta de barro adormecido
mi corazón de vástago expandía su fulgor entre la espuma
conformando una voz circular
mi sangre era espejo que contenía el silencio
de las bóvedas que trascienden el párpado del cielo
y los sueños enmarañados en la cima de sus ecos
deletreando felizmente la conjunción de átomos del nudo verde
y no me preguntaba el intervalo entre tu cuerpo y esos astros
tu cuerpo de amable fractal
Francisco Garrido 17/11/2008
jueves, 20 de noviembre de 2008
domingo, 16 de noviembre de 2008
hola gente que lee, ¿como estan?, (respóndanse a ustedes mismos), me han pedido que haga mas ameno el blog mediante fotos, y no, esto no es entretenimiento, así que me parece bien que sea una situación incómoda entrar en este blog, árido, laberíntico, una tormenta desértica para los sentidos, una ensalada de radicheta, y sin aceite; pero bueno, les dejo mi última producción literaria; si alguno advierte alguna influencia de Dylan Thomas en este poema, es simplemente porque anduvo bebiendo los mismos "refrescos" que el señor Thomas, ya que me parece que no tiene nada que ver :P
ahora si, en serio, el poema (si, lamentablemente va en serio:S)
sin título
trago un océano nimbado de pregunta
y eso es vivir
ser una parcela de silencio
y vibrar
vibrar como un bosque en una llama de quietud
seleccionar un árbol que sirva de útero para mi luz exhausta
y no esperen que diga
pero si
también están los pastizales que amanecen mi piel con los reflejos
tan impacientes y recobrando el verdor ceremonial
que intenta descifrarme
el amanecer es una habitación en algún rincón de mi cráneo
a veces la busco y toco sus paredes
y mi percepción se detiene, para danzar alrededor de si misma
con un ímpetu de fulgor heliocéntrico
en eso consiste el ritual
y miro.
Francisco Garrido
ahora si, en serio, el poema (si, lamentablemente va en serio:S)
sin título
trago un océano nimbado de pregunta
y eso es vivir
ser una parcela de silencio
y vibrar
vibrar como un bosque en una llama de quietud
seleccionar un árbol que sirva de útero para mi luz exhausta
y no esperen que diga
pero si
también están los pastizales que amanecen mi piel con los reflejos
tan impacientes y recobrando el verdor ceremonial
que intenta descifrarme
el amanecer es una habitación en algún rincón de mi cráneo
a veces la busco y toco sus paredes
y mi percepción se detiene, para danzar alrededor de si misma
con un ímpetu de fulgor heliocéntrico
en eso consiste el ritual
y miro.
Francisco Garrido
miércoles, 12 de noviembre de 2008
año transparente
año transparente
lago de dolor
cada imagen que mi mano absorbe y que solo puedo erigir sobre opacidades
bosque incógnita noche
sacame tu dendrita
me pudre
me aprisiona sienes como témpanos
y ese no decir es la isla
esa lengua en mi cerebro
enorme
recién nacido
tan relámpago como inercia de lágrimas
flagelo súbito de imposibilidad
la cual embebo de crispada iridiscencia
a cada instante vestido de mirar
hay una escalera incrustada en la flor de mi tristeza
y ahí vos
mirándome desde atrás de los días
pero el mapa de las heridas está en mi nuca
parece un desierto constelado de ideas
todas estremecen el llamado inasible
tiritan un cielo que amamanta
lejanía
vos
se la niña de voz celeste
atravezá descalza playas en mi pecho
me dispongo a virar en tu sonrisa huracanada
puente hacia valles que susurran un patio en tu alma
Francisco Garrido
lago de dolor
cada imagen que mi mano absorbe y que solo puedo erigir sobre opacidades
bosque incógnita noche
sacame tu dendrita
me pudre
me aprisiona sienes como témpanos
y ese no decir es la isla
esa lengua en mi cerebro
enorme
recién nacido
tan relámpago como inercia de lágrimas
flagelo súbito de imposibilidad
la cual embebo de crispada iridiscencia
a cada instante vestido de mirar
hay una escalera incrustada en la flor de mi tristeza
y ahí vos
mirándome desde atrás de los días
pero el mapa de las heridas está en mi nuca
parece un desierto constelado de ideas
todas estremecen el llamado inasible
tiritan un cielo que amamanta
lejanía
vos
se la niña de voz celeste
atravezá descalza playas en mi pecho
me dispongo a virar en tu sonrisa huracanada
puente hacia valles que susurran un patio en tu alma
Francisco Garrido
martes, 11 de noviembre de 2008
esto tiene mucho que ver con mi estado de ánimo actual, así que necesito subir a los radiozabeca haciendo un bonito cover!
http://es.youtube.com/watch?v=08_2eTj3wsA
http://es.youtube.com/watch?v=08_2eTj3wsA
escrituras automáticas acontecidas en la casa de mi amigo Api:
I
los despojos agrestes de una laguna impecable, extravían sus destellos, hiriendo.
II
sucesos inmóbiles de un árbol interior, desplazan un dolmen de angustia.
III
célula iridiscente de un destino que danza, en la pupila de amatista, deshoja vertiginosos lagrimales.
Francisco Garrido
I
los despojos agrestes de una laguna impecable, extravían sus destellos, hiriendo.
II
sucesos inmóbiles de un árbol interior, desplazan un dolmen de angustia.
III
célula iridiscente de un destino que danza, en la pupila de amatista, deshoja vertiginosos lagrimales.
Francisco Garrido
aprovecho para dejarles el maispeis de nuestros amigos de la ola que quería ser chau, http://www.myspace.com/laolaquequeriaserchau , amantes de la espontaneidad, el lo fi y los infantomantras.
disfrútenlos, o súfranlos, pero con buena onda y conciencia de lo que está sucediendo en sus interiores.
disfrútenlos, o súfranlos, pero con buena onda y conciencia de lo que está sucediendo en sus interiores.
Nada Muros
continuemos con los que me han volado la bocha durante estos años; una vez leí "el innombrable", de Samuel Beckett, y quedé así:
nada muros
(a samuel becket)
muros
muros
no
ni uno
ni nada
ni un portal incierto
que desvele la mirada
un único campo visual
expansión de un solo ojo universo
omniverso
y fuera de el
nada
pero no
no
no hay portales
que desvelen
susurren
o enciendan el azul
inmóvil
que no logra pensarse
mas que en latidos muertos
dentro de si mismos
latidos
dentro
mudos ya
muros mudos
ataviados con mortaja espermatozoide
y cabellos trinos
con médula de sombra rutilante*
en la cual me hallo
me fundo
ausente de mi mismo
de mi
solo levitando
en el vórtice
del vórtice
del tálamo abismal
de la duda
sobre espinas
de niebla
y como único remanso:
el del cansancio
el cansancio
que puebla tu
mi cosmos
interno de árbol
y se ramifica
en cauces
de diapasones
con corola vítrea
con esteros
estertores enceguecidos
que bien saben nutrirse
de la resina
de los sueños fenecidos
y los ecos del dolor
proyectan su propio hastío
ajeno
sobre las nervaduras
acuáticas
de la palma de la mano
del aire
consternado
gélido
el cual yo habito
y se persigue
en cada perla
del llanto ancestral
de los mas íntimos
muros
de la nada.
francisco garrido (abril de 2006)
nada muros
(a samuel becket)
muros
muros
no
ni uno
ni nada
ni un portal incierto
que desvele la mirada
un único campo visual
expansión de un solo ojo universo
omniverso
y fuera de el
nada
pero no
no
no hay portales
que desvelen
susurren
o enciendan el azul
inmóvil
que no logra pensarse
mas que en latidos muertos
dentro de si mismos
latidos
dentro
mudos ya
muros mudos
ataviados con mortaja espermatozoide
y cabellos trinos
con médula de sombra rutilante*
en la cual me hallo
me fundo
ausente de mi mismo
de mi
solo levitando
en el vórtice
del vórtice
del tálamo abismal
de la duda
sobre espinas
de niebla
y como único remanso:
el del cansancio
el cansancio
que puebla tu
mi cosmos
interno de árbol
y se ramifica
en cauces
de diapasones
con corola vítrea
con esteros
estertores enceguecidos
que bien saben nutrirse
de la resina
de los sueños fenecidos
y los ecos del dolor
proyectan su propio hastío
ajeno
sobre las nervaduras
acuáticas
de la palma de la mano
del aire
consternado
gélido
el cual yo habito
y se persigue
en cada perla
del llanto ancestral
de los mas íntimos
muros
de la nada.
francisco garrido (abril de 2006)
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